Banco de Embriones

Nos permiten conseguir un número mayor de ovocitos sin riesgo para las pacientes

Las nuevas pautas de estimulación ovárica nos permiten conseguir un número mayor de ovocitos sin riesgo para las pacientes y poder acceder a un número superior de embriones para una selección embrionaria adecuada que ayude a aumentar la tasa de implantación y de gestaciones evolutivas.

En qué consisten los Bancos de Embriones

Con el único afán de  conseguir una buena selección embrionaria, y puesto que en España no está permitido transferir más de tres embriones por ciclo, podemos encontrarnos con embriones sobrantes de un ciclo de fertilización “in vitro”. En este caso serán congelados puesto que los embriones tienen un estatuto jurídico especial y no se pueden desestimar o destruir.

Toda unidad de reproducción debe de tener depósitos criogénicos con el fin de almacenar estos embriones sobrantes, que pueden ser utilizados con posterioridad con el único fin de conseguir nuevas gestaciones.

Los bancos de embriones son depósitos criogénicos donde se almacenan embriones humanos a -196 ºC, en unidades que se llaman pajuelas en un número nunca superior a 3 embriones, puesto que es el número máximo que podemos transferir. En general hoy en día con el fin de evitar gestaciones múltiples se congelan de dos en dos.

Tanto las nuevas técnicas de congelación rápida, vitrificación, como los crioprotectores que utilizamos para proteger del frío y sus efectos adversos a los embriones, nos permiten conseguir una alta supervivencia de éstos para su posterior descongelación y transferencia embrionaria.

Los embriones congelados tienen los siguientes destinos:

  • Utilizarlos para conseguir nuevas gestaciones a la pareja.
  • Utilizarlos con fines marcados en la ley.
  • Donarlos para otras parejas que lo necesiten.

La tasa de gestaciones conseguidas por embriones congelados mediante vitrificación es muy parecida a la conseguida en ciclos de FIV tradicional.

La ley vigente de reproducción determina el tiempo de conservación, aunque algunos bancos determinan cláusulas particulares permitidas por la ley.